Maligaya se sitúa en Filipinas y es un lugar muy pobre junto a las líneas férreas, dónde en las precarias casas de sus habitantes rige la oscuridad, incluso es hasta en el día.
Un ingenioso poblador de la zona a quien llaman “Solar Demi” con mucha creatividad logró hacer un invento que solucionara estos problemas de luz al interior de las casas. Su trabajo consiste en hacer un agujero en el techo de eternit (material metálico de bajo precio que sustituye un techo de concreto), luego recolecta botellas de plástico en desuso y aplica un sellador alrededor, favoreciendo así, que el invento sea seguro. Para terminar, invierte una mezcla de agua con cloro hasta llenar el envase y ya está listo el foco improvisado.
En el video se puede apreciar el antes y después el cambio que ha generado en las vidas de estas familias. “Es tan brillante como un bombillo, antes no tomábamos esta botella con importancia y ahora no podemos vivir sin esa botella” expresó una madre de familia.
La botella solar nunca se calienta, hasta el momento se han instalado 643 botellas en todo el lugar y me parece una opción muy interesante que está a favor de reciclaje y del calentamiento global.






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